{"id":5969,"date":"2025-09-12T20:35:46","date_gmt":"2025-09-12T20:35:46","guid":{"rendered":"https:\/\/elpregonerodechile.com\/?p=5969"},"modified":"2025-09-12T20:35:46","modified_gmt":"2025-09-12T20:35:46","slug":"el-espejo-donde-se-mira-la-decadencia-de-la-democracia-occidental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elpregonerodechile.com\/?p=5969","title":{"rendered":"El espejo donde se mira la decadencia de la democracia occidental"},"content":{"rendered":"<p> \n<\/p>\n<div>\n<p data-parapraph=\"0\">Por Lisandro Prieto Femen\u00eda<\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\" data-parapraph=\"1\"><em>\u201cMe rebelo, luego somos\u201d<\/em><br \/>-Albert Camus,\u00a0<em>El hombre rebelde<\/em><\/p>\n<p data-parapraph=\"2\">Las protestas de la Generaci\u00f3n Z en Nepal, desencadenadas por la censura de plataformas digitales, no son un mero arrebato de ira juvenil, sino la culminaci\u00f3n de un proceso hist\u00f3rico de profundas frustraciones. <\/p>\n<p data-parapraph=\"3\">Para que podamos comprender su magnitud, es imperativo contextualizar el conflicto pol\u00edtico de un pa\u00eds que, hasta el a\u00f1o 2008, era la \u00fanica monarqu\u00eda hind\u00fa del mundo. Tras una d\u00e9cada de guerra civil (1996-2006) liderada por una insurgencia mao\u00edsta, el anhelo de paz y democracia llev\u00f3 a la abolici\u00f3n de la monarqu\u00eda y al establecimiento de una endeble rep\u00fablica. Sin embargo, este cambio de r\u00e9gimen no ha cumplido las promesas de prosperidad y estabilidad.<\/p>\n<p data-parapraph=\"4\">En lugar de una gobernanza efectiva, Nepal se ha visto sumido en una cr\u00f3nica inestabilidad pol\u00edtica, con m\u00e1s de una decena de primeros ministros en 15 a\u00f1os. <\/p>\n<p data-parapraph=\"5\">Este vac\u00edo de poder ha permitido que la corrupci\u00f3n se arraigue fuertemente, alcanzando un <em>peak<\/em> en el \u00edndice de Percepci\u00f3n de la Corrupci\u00f3n. Mientras que una \u00e9lite pol\u00edtica ha rotado en el poder, perpetuando el nepotismo y el clientelismo, la juventud se ha enfrentado a un desempleo end\u00e9mico, que oficialmente ronda el 10%, pero es mucho mayor en la realidad de una econom\u00eda preponderantemente informal. <\/p>\n<p data-parapraph=\"6\">En este marco de traici\u00f3n a las promesas democr\u00e1ticas y de desesperanza, el eco digital de las redes sociales silenciadas y el clamor de las calles de Katmand\u00fa manifestaron una fisura que va m\u00e1s all\u00e1 de una reacci\u00f3n a una prohibici\u00f3n gubernamental, revelando la profunda crisis de legitimidad de un sistema que est\u00e1 caducando.<\/p>\n<p data-parapraph=\"7\">Ahora bien, la explosi\u00f3n social en Nepal no puede entenderse sin una disecci\u00f3n aguda de su principal protagonista: la Generaci\u00f3n Z. Esta cohorte, nacida en un entorno de hiperconectividad y disrupci\u00f3n constante, trasciende la etiqueta demogr\u00e1fica para convertirse en un fen\u00f3meno filos\u00f3fico. Son los llamados \u201cnativos digitales\u201d que, a diferencia de sus predecesores, no adoptaron la tecnolog\u00eda, sino que la heredaron como una extensi\u00f3n de su propia existencia. <\/p>\n<p data-parapraph=\"8\">Su identidad y su percepci\u00f3n del mundo est\u00e1n intr\u00ednsecamente ligadas a las redes sociales, que act\u00faan como su principal \u00e1gora p\u00fablica, su fuente de informaci\u00f3n y su espacio de pertenencia.<\/p>\n<p data-parapraph=\"9\">Desde una perspectiva filos\u00f3fica, esta generaci\u00f3n se enfrenta a la paradoja de la conectividad permanente y la anomia. Viven en un mundo con una abundancia de informaci\u00f3n sin precedentes, pero carecen de los grandes relatos o instituciones (Iglesia, Estado, familia) que en el pasado otorgaban un sentido unificado a la existencia. <\/p>\n<p data-parapraph=\"10\">Este vac\u00edo ha generado un profundo escepticismo hacia las estructuras de poder y una aguda conciencia de las injusticias globales. Su pragmatismo, forjado por el trauma de las crisis econ\u00f3micas y las promesas pol\u00edticas incumplidas, los lleva a desconfiar de los sistemas, no de las causas. <\/p>\n<p data-parapraph=\"11\">Su rebeli\u00f3n, por lo tanto, no es ideol\u00f3gica en el sentido cl\u00e1sico de la palabra, sino existencial porque se encuentran en una b\u00fasqueda de significado y dignidad en un mundo que les ha sido entregado, a priori, en ruinas.<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.elciudadano.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Nepal-protestas-1024x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1128412\" srcset=\"https:\/\/www.elciudadano.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Nepal-protestas-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/www.elciudadano.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Nepal-protestas-480x480.jpg 480w, https:\/\/www.elciudadano.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Nepal-protestas-120x120.jpg 120w, https:\/\/www.elciudadano.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Nepal-protestas-240x240.jpg 240w, https:\/\/www.elciudadano.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Nepal-protestas-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.elciudadano.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Nepal-protestas.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Nepal: Entre las im\u00e1genes m\u00e1s emblem\u00e1ticas de 2025. <\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p data-parapraph=\"12\">El precitado estallido en Nepal interpela una crisis m\u00e1s profunda que el fracaso de un gobierno: se trata de la decadencia de \u201clo pol\u00edtico\u201d. A diferencia de \u201cla pol\u00edtica\u201d, que se refiere a las pr\u00e1cticas cotidianas de administraci\u00f3n y poder, \u201clo pol\u00edtico\u201d constituye la dimensi\u00f3n fundacional de la existencia colectiva, el espacio agon\u00edstico donde las comunidades articulan su identidad y destino. Su decadencia puede ser comprendida a trav\u00e9s de la distinci\u00f3n filos\u00f3fica que realiza Hannah Arendt entre las actividades de la\u00a0<em>vita activa.<\/em><\/p>\n<p data-parapraph=\"13\">En su obra \u201cLa condici\u00f3n humana\u201d (1958), Arendt sostiene que la vida humana se compone de tres esferas: labor, (el ciclo biol\u00f3gico de la producci\u00f3n y el consumo), trabajo (la creaci\u00f3n de objetos duraderos) y acci\u00f3n (la interacci\u00f3n libre entre los individuos para crear una esfera p\u00fablica). <\/p>\n<p data-parapraph=\"14\">En esta perspectiva, la decadencia de \u201clo pol\u00edtico\u201d reside en la corrosi\u00f3n de la acci\u00f3n. Cuando la pol\u00edtica se reduce a la gesti\u00f3n de problemas econ\u00f3micos y sociales (es decir, al trabajo o la labor), pierde su capacidad de crear un espacio p\u00fablico significativo porque\u00a0\u201cla \u00fanica actividad que relaciona directamente a los hombres, sin la intermediaci\u00f3n de cosas u objetos, es la acci\u00f3n\u201d.\u00a0<\/p>\n<p data-parapraph=\"15\">Pues bien, lo que las protestas nepal\u00edes revelan es que el sistema ha despojado a los j\u00f3venes de la capacidad de acci\u00f3n, releg\u00e1ndolos a un ciclo de labor (la b\u00fasqueda de empleo excesivamente precario) o al exilio- como argentino, esto me resulta familiar-. El acto de la censura digital es el intento de suprimir no s\u00f3lo la libertad de expresi\u00f3n, sino el \u00faltimo vestigio donde la Generaci\u00f3n Z podr\u00eda reconstruir un espacio de \u201cacci\u00f3n\u201d para dar forma a un \u201cnosotros\u201d frente al \u201cellos\u201d del poder enquistado.<\/p>\n<p data-parapraph=\"16\">As\u00ed, las protestas nepal\u00edes son un s\u00edntoma del colapso del orden pol\u00edtico que Francis Fukuyama describe en su obra \u201cOrden y decadencia de la pol\u00edtica\u201d (2014), donde el autor sostiene que la corrupci\u00f3n y el clientelismo no son fallos del sistema, sino la evidencia de que las instituciones han sido \u201ccapturadas\u201d por \u00e9lites extractivas que operan pura y exclusivamente en beneficio propio, socavando la imparcialidad y la ley. La desilusi\u00f3n de la Generaci\u00f3n Z no nace s\u00f3lo del desempleo, sino de la percepci\u00f3n de un sistema que no funciona para ellos.<\/p>\n<p data-parapraph=\"17\">La frutilla del postre fue la prohibici\u00f3n de las redes sociales, en tanto que es un claro ejemplo de la desconexi\u00f3n que tiene esta \u00e9lite. En lugar de abordar las causas del descontento social, se intent\u00f3 silenciar el canal de la frustraci\u00f3n, revelando una respuesta autocr\u00e1tica y una ignorancia profunda sobre c\u00f3mo las nuevas generaciones construyen su identidad colectiva y su voz pol\u00edtica. <\/p>\n<p data-parapraph=\"18\">Con decisiones <em>bananeras<\/em> como la precitada, el Estado, en su forma actual, es percibido como un obst\u00e1culo para el progreso, no como su garante.<\/p>\n<p data-parapraph=\"19\">Ahora bien, consideramos oportuno acudir a la filosof\u00eda para consultar sobre el concepto mismo de rebeld\u00eda, y m\u00e1s particularmente en esta era digital. El aporte de Albert Camus a la comprensi\u00f3n de los estallidos sociales radica en su distinci\u00f3n fundamental entre \u201crebeld\u00eda\u201d y \u201cresentimiento\u201d, o la simple \u201crevuelta\u201d. <\/p>\n<p data-parapraph=\"20\">Para el fil\u00f3sofo, la rebeld\u00eda no es un acto nihilista ni un estallido irracional de ira, sino que es, por el contrario, un acto de afirmaci\u00f3n, un momento en que el individuo, al decir \u201cno\u201d a la opresi\u00f3n, simult\u00e1neamente se dice que \u201cs\u00ed\u201d a un valor que le trasciende. Esta es la clave para entender filos\u00f3ficamente el clamor de la generaci\u00f3n Z en Nepal.<\/p>\n<p data-parapraph=\"21\">En su obra \u201cEl hombre rebelde\u201d (1951), Camus establece que la rebeli\u00f3n es el\u00a0\u201cmovimiento que lleva a un hombre a interponerse entre el mundo y lo que se le niega\u201d. Se trata del rechazo consciente de una situaci\u00f3n que se presenta insostenible. Esta negativa inicial, que se siente en lo m\u00e1s \u00edntimo del individuo, se convierte en un acto pol\u00edtico cuando el rebelde se da cuenta de que su dignidad no es un valor solitario, sino un bien com\u00fan. <\/p>\n<p data-parapraph=\"22\">Justamente, en torno a esto, Camus indica que\u00a0\u201cel movimiento de rebeld\u00eda es el paso de la consideraci\u00f3n individual a la colectiva, del \u2018yo\u2019 al \u2018nosotros. Me rebelo, luego somos\u201d. Mirando a Nepal con estas gafas, podemos interpretar su protesta no como un grito por no tener trabajo, o por vivir en un pa\u00eds totalmente corrompido, sino como el reconocimiento de que la dignidad humana est\u00e1 siendo ultrajada por estas condiciones y que la lucha por la justicia debe ser, siempre, colectiva.<\/p>\n<p data-parapraph=\"23\">Sin embargo, y cuidado aqu\u00ed, esta nueva forma de rebeli\u00f3n digital nos obliga a enfrentar un desaf\u00edo futuro. La h\u00edper comunicaci\u00f3n, a la vez que permite una conexi\u00f3n instant\u00e1nea y global, tambi\u00e9n presenta la paradoja de la fragmentaci\u00f3n y la dependencia. <\/p>\n<p data-parapraph=\"24\">\u00bfPuede un movimiento cimentado en la fugaz l\u00f3gica de las plataformas digitales sostener una acci\u00f3n pol\u00edtica robusta y duradera? \u00bfQu\u00e9 ocurre cuando el canal de esa rebeld\u00eda es tambi\u00e9n un espacio controlado por intereses corporativos y, como se demostr\u00f3 en Nepal, vulnerable al control estatal? <\/p>\n<p data-parapraph=\"25\">El futuro de la acci\u00f3n colectiva parece depender de nuestra capacidad para traducir la solidaridad digital en una presencia tangible y organizada en el mundo f\u00edsico, evitando que la rebeld\u00eda se convierta en una mera moda ef\u00edmera o en un eco vac\u00edo en las c\u00e1maras de resonancia de la red.<\/p>\n<p data-parapraph=\"26\">Para finalizar, nos queda analizar el fuego como s\u00edmbolo del paso de la pol\u00edtica a la barbarie. La quema de edificios p\u00fablicos, y en particular, la del parlamento, trasciende la violencia de una ri\u00f1a para convertirse en un acto simb\u00f3lico radical. No es s\u00f3lo un estallido de furia contra la opresi\u00f3n, sino una manifestaci\u00f3n de la barbarie que surge de la decadencia de los tiempos en los que vivimos. <\/p>\n<p data-parapraph=\"27\">Pol\u00edticamente, el parlamento es el asiento f\u00edsico de la autoridad representativa del Estado. Su destrucci\u00f3n significa la deslegitimaci\u00f3n total de un sistema que ya no representa a sus ciudadanos, sino que se percibe como una estructura vaciada de contenido y manchada por su corrupci\u00f3n naturalizada. Es, en definitiva, una declaraci\u00f3n visceral de que la democracia, como instituci\u00f3n, ha fracasado rotundamente.<\/p>\n<p data-parapraph=\"28\">En t\u00e9rminos filos\u00f3ficos, este acto nos sit\u00faa ante un dilema \u00e9tico. Si bien el hombre rebelde de Camus afirma un valor al negarse a la opresi\u00f3n, la quema de un s\u00edmbolo de la vida p\u00fablica puede deslizarse hacia una forma de nihilismo preocupante. Es la negaci\u00f3n absoluta de cualquier orden posible, una expresi\u00f3n de que, si no hay justicia, no debe haber ninguna estructura. <\/p>\n<p data-parapraph=\"29\">Este tipo de acci\u00f3n, aunque comprensible en el contexto del hartazgo social, revela la peligrosa delgada l\u00ednea que separa la rebeli\u00f3n constructiva de la destrucci\u00f3n pura. No debemos olvidar que hist\u00f3ricamente, contamos con episodios como la quema del Reichstag en Alemania o la reciente irrupci\u00f3n en el Capitolio de los Estados Unidos, hechos que han marcado momentos de crisis extrema, donde el fuego consume no s\u00f3lo los ladrillos, sino tambi\u00e9n la esperanza de una resoluci\u00f3n pac\u00edfica, abriendo la puerta a un futuro triste e incierto.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/www.elciudadano.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Nepal-2025-El-Confindencial-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1128414\" srcset=\"https:\/\/www.elciudadano.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Nepal-2025-El-Confindencial-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/www.elciudadano.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Nepal-2025-El-Confindencial-640x480.jpg 640w, https:\/\/www.elciudadano.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Nepal-2025-El-Confindencial-320x240.jpg 320w, https:\/\/www.elciudadano.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Nepal-2025-El-Confindencial-800x600.jpg 800w, https:\/\/www.elciudadano.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Nepal-2025-El-Confindencial.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto Agencia EFE\/Narendra Shrestha<\/figcaption><\/figure>\n<p data-parapraph=\"30\">M\u00e1s all\u00e1 de la noticia coyuntural que hoy nos convoca, este estallido social en Nepal nos obliga a interrogar las verdaderas patolog\u00edas de nuestro tiempo. La pregunta que surge, con una agudeza que perturba, es si acaso la corrupci\u00f3n que carcome las instituciones es una simple falla o el s\u00edntoma de una enfermedad terminal en la democracia moderna, una que hace que el contrato social pierda su validez.<\/p>\n<p data-parapraph=\"31\">\u00bfC\u00f3mo puede una ciudadan\u00eda, particularmente una juventud que ha crecido en la promesa de la conectividad, depositar su fe en un sistema pol\u00edtico que se revela como un pat\u00e9tico veh\u00edculo de acumulaci\u00f3n para una casta decadente? Este desencanto cuestiona la viabilidad misma de la democracia cuando el ascensor social est\u00e1 averiado, y la \u00fanica alternativa parece ser la huida o la rebeld\u00eda.<\/p>\n<p data-parapraph=\"32\">En este punto de inflexi\u00f3n, nos confrontamos con el dilema \u00e9tico del acto de rebelarse. \u00bfEstamos presenciando una mera explosi\u00f3n de frustraci\u00f3n destructiva o la g\u00e9nesis de un nuevo tipo de movimiento pol\u00edtico, uno que utiliza el desborde como un lenguaje para exigir un futuro que le ha sido arrebatado? <\/p>\n<p data-parapraph=\"33\">La pregunta se agudiza cuando consideramos el rol de las plataformas digitales, que sirven tanto de catalizador como de campo de batalla ideol\u00f3gico. \u00bfEs posible diferenciar una rebeld\u00eda que busca la reconfiguraci\u00f3n del orden de una que simplemente anhela su demolici\u00f3n, y d\u00f3nde reside la responsabilidad de las generaciones que han construido este mundo para orientar a quienes heredan el caos? <\/p>\n<p data-parapraph=\"34\">Nepal nos fuerza a mirarnos al espejo y a reconocer que el fracaso de una generaci\u00f3n puede ser el acto fundacional de la desesperaci\u00f3n de la siguiente, y que el silencio institucional es la fuerza m\u00e1s corrosiva en la era de la informaci\u00f3n.<\/p>\n<p data-parapraph=\"35\">Lisandro Prieto Femen\u00eda<br \/>Docente, Escritor, Fil\u00f3sofo<br \/>San Juan \u2013 Argentina.-<\/p>\n<\/div>\n<p><script async defer crossorigin=\"anonymous\" src=\"https:\/\/connect.facebook.net\/en_US\/sdk.js#xfbml=1&#038;version=v14.0&#038;appId=91647977268&#038;autoLogAppEvents=1\" nonce=\"oICed85h\" type=\"b2e93af20e59f832a76e80ec-text\/javascript\"><\/script><br \/>\n<br \/>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Por Lisandro Prieto Femen\u00eda \u201cMe rebelo, luego somos\u201d-Albert Camus,\u00a0El hombre rebelde Las&hellip;\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5970,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"fifu_image_url":"https:\/\/www.elciudadano.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Nepal.jpg","fifu_image_alt":"","footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":{"0":"post-5969","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-internacionales-2"},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elpregonerodechile.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5969","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elpregonerodechile.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elpregonerodechile.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elpregonerodechile.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elpregonerodechile.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5969"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elpregonerodechile.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5969\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elpregonerodechile.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5970"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elpregonerodechile.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5969"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elpregonerodechile.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5969"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elpregonerodechile.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5969"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}